Potencia segura, Operación Continua
Es un dispositivo de monitoreo de temperatura no conductor que detecta posibles puntos calientes y alerta al personal sobre cualquier anomalía de temperatura que ocurra en los equipos eléctricos. La capacidad de identificar fallas antes de que sucedan permite ahorrar dinero al evitar por completo interrupciones no planificadas, cortes de servicio y fallas de equipos, gracias al monitoreo de mantenimiento predictivo.
Además, al integrar el dispositivo con un Panel-Mount Node, los datos del dispositivo pueden ser monitoreados de forma remota junto con otros parámetros de los equipos dentro del Maintenance Hub. El Hub muestra la información del sistema y emite alertas por SMS y correo electrónico con instrucciones de remediación prácticas y detalladas paso a paso.
Las averías en los sistemas eléctricos son una de las principales causas de pérdidas por interrupciones en equipos y operaciones. Es un problema creciente y las pérdidas pueden ser significativas. Un factor común para determinar la confiabilidad y el tiempo de actividad de un sistema eléctrico es la condición y disponibilidad de los equipos de distribución de energía, como los conmutadores de media y baja tensión, interruptores de transferencia y centros de control de motores (MCCs) utilizados en la red aguas abajo.
Dado que las conexiones flojas contribuyen a más del 30% de todas las fallas eléctricas y son una causa importante de apagones, hemos desarrollado una solución para monitorear esos puntos de falla y prevenir paros no programados. Al monitorear de manera continua y remota tus activos críticos, puedes tener la tranquilidad de que serás alertado ante comportamientos problemáticos antes de que se conviertan en situaciones catastróficas que resulten en tiempos de inactividad no planificados.
La temperatura de funcionamiento de los equipos influye significativamente en la vida útil general. La mayoría de los sistemas eléctricos están diseñados para una temperatura ambiente de 40°C a 45°C. Cada incremento de 10°C en la temperatura reduce la fiabilidad media de los componentes eléctricos en un 50%.